Consejos podológicos
- Lavarse los pies diariamente con un jabón o gel de pH más bien ácido (no superar el 5,5).
- Secarse bien los pies después de lavarlos. Insistir en el secado de los espacios entre los dedos. Si no se llega al pie, se puede utilizar un secador del pelo.
- Después de la higiene del pie y una vez el pie este seco, se recomienda aplicar crema hidratante en la piel del pie a fin de poder suavizar esta. Recomendamos cremas que lleven urea.
- Si tienes una enfermedad circulatoria importante o eres diabético, cada día tienes que observarte el pie a fin detectar cualquier lesión en la piel.
- Intentar cortarse rectas la uñas y si no es posible utilizar una lima. No es necesario apurar mucho en el corte.
- Utilizar calcetines o medias de fibras naturales (algodón, lana, lino…). Si tenemos problemas circulatorios graves, vigilar que los calcetines y las medias no nos comprometan la circulación sanguínea.
- No utilizar calzado muy estrecho ni de punta estrecha ya que nos oprime los dedos. El zapato siempre de piel noble y nunca de piel sintética. Intentar respetar esta norma: cada actividad tiene un calzado específico, ejemplo: calzado deportivo para hacer deporte.
- Si tenemos una hiperhidrosis (exceso de sudoración de los pies) o bromohidrosis (olor pestilente del pie) puede consultar con los podólogos ya que para la hiperhidrosis i bromohidrosis hay tratamiento que si bien no curan lo mejora mucho.
- Vigilar sobre todo que los diabéticos no pongan directamente los pies en una fuente de calor (estufa) ya que al tener la sensibilidad muy disminuida se podrían quemar y no notarlo.
- Si eres usuario de saunas, gimnasios públicos, duchas públicas no debes ir descalzo si no que tienes que utilizar chancletas y toallas de uso personal.
